sábado, 9 de mayo de 2009

Madrid, santo y seña


Madrid ha abierto sus puertas como una promesa de mayo. Sobre el papel se refleja uno de los ciclos isidriles más flojos y menos atractivos de los últimos años, pero la magia del toreo reside en la incógnita.

Así quiero pensarlo con los tendidos vestidos de estreno, con un abono sin consumir que dicta la primavera según San Isidro. Por delante quedan muchas tardes, muchos nombres, muchos hierros que desgranar, disfrutar y sufrir, con la ilusión depositada en el toque de clarines y timbales, cuando las puertas se descerrajan y comienza el paseíllo.

Madrid abre sus puertas como una promesa con ausencias que la afición no perdona, pero también con nombres que pueden resucitar las esperanzas. Es también la hora de los modestos, de aquellos que para llegar hasta los ladrillos colorados de Las Ventas del Espíritu Santo superan una carrera de obstáculos que se les olvida cuando ven la estructura neomudéjar que se alza ajena al paso del tiempo, al bullicio de cada tarde, a los tendidos de cemento y ‘japos’ de los domingos de julio y agosto.
Es el corazón del mundo taurino, el epicentro de la fiesta, la llave y la clave de quienes quieren ser algo en esto. El sueño, la meta y también el fin. Es el pulso, la vara de medir, la arena sobre la que se escribe el futuro de los que llegan a jugársela a cara de perro.


Es San Isidro, con claveles en los tendidos, los rigores del 7, los pijos de sombra, los puros de barrera, los cabales y los menos cabales, los apasionados y los descreídos. Porque allí cabemos todos. Porque allí siempre planea el milagro.
Es el Madrid castizo de los callos banderilleando en el paladar y los encuentros berrendos en café y copas en los bares de los alrededores. El Madrid que viste de gloria a un torero cuando lo saca en volandas por esa puerta donde, dicen, el cielo se ve más cerca, donde el cielo se acerca para que quienes salen a hombros lo puedan rozar con los dedos y llevárselo prendido en el oro y la seda.


Es el Madrid de chulos y goyescas, de gatos, colchoneros y merengues, de tomistas y morantistas, de creo en Dios Padre según el toro. Madrid de puertas abiertas al mundo, Madrid de mayo, santo y seña, santo Isidro.

(La fotografía es de sports.espn.go.com)

6 comentarios:

David Valderrama Gutiérrez dijo...

Berrendita, Berrendita...Madrid es mucho Madrid...y mira que hay Plazas con "empaque", pero es que Madrid...

J. Arroyo dijo...

Veamos berrendo en colorao... se puedes saber cuando pisarás Las Ventas del Espititu Santo?.
Besos

berrendita dijo...

David: Pero es que Madrid..... ¡¡Claro que sí!!

Don Javier: (bienvenido) Este mismo fin de semana, en carne mortal. Quizá nos encontremos.

Josué dijo...

El madrid de los sueños. El de las faenas en la retina,si, y que no vuelven,por plazas que visites.
recuerdo a Curro Duran, fernado lozano, emilio oliva y su espada, antoñete ,curro, rafael. rincon.... Robles y Ortega cano.... la alegria de espla.
pero tambiuen el de las especatciones y las decepcciones...
bsss chichi

Anónimo dijo...

DESDE VILLALPANDO PARIS Y LONDRES
siempre he oido la famosa frase de madrid lo da y madrid lo quita y me acuerdo en especial de cesar rincon ( ese dia fui a los toros por que estaba haciendo la mili en getafe y fue la unica entrada que cons3egui a un precio asequible, era cuando san isidro no se televisaba ) que vino para una tarde y acabo siendo un torero de cartel durante muchos años

El Coronel dijo...

Berrendita, Madrid efectivamente era mucho Madrid, ahora es en San Isidro una reunion de pijos engominados que aplauden hasta a los aguacilillos.
Madrid ya no da ni quita, bueno si, nos quita los eruros de los bolsillos a cambio de bazofia.
Besos
Salud
Pd. Yo me apunto a tu visita a Madrid. ¡¡¡¡Avisa!!!!